29.3.10

Ingredientes para eliminar la pobreza

Muy buena entrevista a Henkel Garcia titulada Ingredientes para eliminar la pobreza que recomiendo leer completa, realizada por la periodista veenzolana Martha Colmenares

Me da credibilidad, para hablar de la pobreza, el hacerlo con un ingeniero químico de la Universidad Simón Bolívar que nos dice en su blog Economía y Finanzas que su “objetivo es ofrecer información y conocimiento de economía y finanzas de una manera sencilla para todos ustedes”. Se trata de mi amigo Henkel Garcia. Le pedí establecer algunas consideraciones para publicarlas en Diario de América y en mi blog que permitan entender la pobreza, los controles de cambio, etc.. Una manera hasta para darle continuidad a mi artículo “El chaman de la pobreza”.

Diario de América
5/3/2010
Entrevista a Henkel Garcia
Ingredientes para eliminar la pobreza
Por Martha Colmenares

Sucede que los economistas resultan incomprensibles cuando hablan, nadie los entiende y a la larga se termina en un desconocimiento colectivo. Y otra cosa que también pasa es que muchos de esos analistas trabajan para compañías que están enquesadas en el sistema financiero y demás, y en general no pueden darle una explicación concreta a la gente. De ahí que me gusta, me da credibilidad, para hablar de la pobreza y de los controles, hacerlo con un Ingeniero Químico de la Universidad Simón Bolívar que nos dice en su Blog Economía y Finanzas que su “objetivo es ofrecer información y conocimiento de economía y finanzas de una manera sencilla para todos ustedes”. Se trata de mi amigo Henkel Garcia, con sus análisis

Le pedí establecer algunas consideraciones que permitan entender la pobreza, los controles de cambio, etc., en el orden que sigue. Una manera hasta para darle continuidad a mi artículo “El chaman de la pobreza”, publicado en Diario de América y en mi Blog.

1) ¿Que es la pobreza?

HG: -Hay dos formas de conceptualizar la pobreza. La primera de ellas tiene que ver con la carencia de recursos que tienen las personas para poder satisfacer sus necesidades básicas: comida, salud y agua potable. La otra forma de apreciar la pobreza es más bien relativa y nace de la comparación con tus vecinos, índices de ingreso, con los habitantes de otros países. Por supuesto que en esta entrevista me referiré al primero de los conceptos.

En Venezuela el Instituto Nacional de Estadística (INE) mide la pobreza según el ingreso del hogar. En su ficha técnica podemos encontrar la definción exacta: “Los hogares cuyo ingreso per capita es menor a la Canasta Básica per capita, se denominan Pobres”. Esa Canasta Básica aglutina los gastos por concepto de alimentos y los gastos de los servicios básicos. El INE estima dicha canasta como el doble de la Canasta Alimentaria. Para diciembre de 2.009 la canasta alimentaria era BsF 1.056 por lo que la canasta básica estaría por el orden de BsF 2.112, y el salario mínimo para marzo 2.010, incluído el aumento del 10%, llega a BsF 1.064. Estos números se traducen en que por lo menos dos miembros de la familia deben trabajar y ganar el salario mínimo o más para poder decir que su hogar no es pobre. La última cifra de pobreza que reporta el INE es el correspondiente a 2.008 y para ellos el número de hogares pobres es de 27,5%. Estos números son los oficiales. Se que hay otras instituciones que estiman la pobreza y que sus cifras difieren a las que les presento. Les recomiendo revisarlas para que saquen sus propias conclusiones acerca de los niveles de pobreza en nuestro país.

Hay un último punto muy importante que tengo que destacar. En los hogares pobres se gasta una proporción significativamente mayor para adquirir alimentos, así que son muchos más sensibles a los aumentos de precios de estos rubros. Es por ello que la inflación hace mucho más mella en el estilo de vida de los hogares pobres que la de los ricos. Esto es un punto que este gobierno, y también los anteriores olvidaron.

2) ¿Por qué la pobreza, qué la origina?

HG: -La pobreza de un país puede ser generalizada o puede circunscribirse a un sector de la población. Es decir, hasta en los países más ricos puedes encontrar personas pobres, la diferencia con países realmente pobres, es que su número con respecto a la población total en mucho menor. En general podemos asociar a la pobreza con la baja producción y productividad que tiene un país y también a la pésima distribución de los ingresos que tienen otros países. El caso venezolano es sui generis porque somos un país rentista, así que a pesar de tener niveles de producción y productividad bajos, tenemos un nivel de pobreza relativamente aceptable comparado con otros países. El ejemplo de la torta es sencillo de entender y didáctico, en términos de riqueza-pobreza lo que se quiere es una torta cada vez más grande y cuyos pedazos sean repartidos lo más equitativamente posible. Si esa torta no crece o es muy pequeña, por más equitativo que seas repartiendo los pedazos, estos serán muy pequeños e insuficientes.

También, si esa torta crece demasiado y los pedazos son repartidos inquitativamente, eso traerá problemas entre los ciudadanos lo que impedirá que esa torta siga creciendo. En Venezuela, ya tenemos una torta respetable sin hacer nada, producto del “regalo-maldición” que es representado por el petróleo. Muchos de los políticos han llegado al poder con la promesa de repartir mejor esa torta y ninguno se ha ocupado en hacerla crecer, es por ello que por décadas nuestra economía ha permanecido estancada, sin ningún crecimiento significativo y con una población creciente. Eso ha desembocado en una pobreza que se hace cada vez más crónica.

Para eliminar la pobreza en Venezuela y en cualquier país del mundo es importantísimo enfocarse en el crecimiento económico, y eso se hace con dos ingredientes claves: Inversiones e Instituciones. Teniendo estos dos puntos en cuenta es necesaria una plataforma que garantice los derechos a la propiedad privada, que incentive al emprendimiento, que diseñe e implante un sistema financiero saludable, que genere el marco regulatorio para un ambiente empresarial competitivo, regulaciones y supervisiones que no ahoguen la actividad privada, una inflación baja y controlada, una apropiada infraestructura para el transporte y las comunicaciones y un ambiente político-social estable. Estas condiciones son garantía para que los mercados (la forma más óptima de colocar los recursos escasos de una economía) funcionen en favor a un crecimiento económico sostenido, para así disminuir la tasa de pobreza de los diferentes países. Es triste que en Venezuela no se le de prioridad a ninguno de estos puntos mencionados. Pareciera que nunca lo tuvimos claro, nunca lo visualizamos y hoy arrastramos ese error.

Un factor aparte en el cual quiero hacer un énfasis especial es en la Educación. La inversión en el capital humano es un punto determinante en los niveles de pobreza. Los países con una educación deficiente, son países pobres. Tengo que destacar los casos de Singapur y Costa Rica, países en los que en algún momento de su historia contemporánea decidieron invertir una cantidad importante de recursos en mejorar la educación en sus diferentes niveles. Eso se tradujo en un crecimiento sostenido en los años posteriores.

3) ¿Qué hace que unos salgan de ella y otros no?

HG: -En muchos países hay conmovedoras historias de personas pobres que con tesón, perseverancia y voluntad batallan contra las circunstancias y superan la pobreza. Pero estadísticamente son casos aislados. Para que se supere la pobreza es fundamental que se garanticen un número de oportunidades, porque de lo contrario los países caen en un ciclo perverso en el que los más privilegiados se hacen cada vez más ricos. Los países que tienen una mejor distribución de los ingresos crecen más rápidos que sus contrapartes. Ello se debe a que la inequidad en la distribución termina por hacer a los países inestables desde el punto de vista político y social eso representa un lastre para el crecimiento económico. Con esto lo que quiero decir es que para que la torta crezca necesitamos que los pedazos sean lo más parecido posible, no por dádiva del sistema sino que esos pedazos a su vez, también deben ir acorde al esfuerzo que cada individuo realiza día a día. La función del Estado debe estar enfocada hacia la igualdad de oportunidades, y a incentivar a los individuos a tomar ventaja de esas oportunidades. No debemos olvidar que tendremos personas que se esfuercen más que otras y eso debe ser recompensado o castigado según sea el caso, pero siempre dentro del ambiente de oportunidades equitativas que les comenté anteriormente.

4) ¿Cuales serían las diferencias entre la pobreza que existe en el capitalismo y la del comunismo? Como se empeñan en decir que los ricos tenemos la culpa…

HG: -El escenario de ambos modelos es bien particular hoy en día. El Capitalismo es el modelo predominante en el pasado siglo y en el que va de éste, y por más críticos que seamos, ese modelo nos ha permitido elevar significativamente la calidad de vida de la humanidad. Es cierto, tiene múltiples fallas y hay todavía muchas personas en pobreza, pero el nivel de modernidad y de calidad de vida es muy superior ahora que en siglos pasados. Quizás el comunismo tenga las de perder, ya que los países que lo han intentado han abandonado el modelo por su inoperancia. El aparente triunfo del capitalismo radica en un mayor el respeto a las instituciones y en el incentivo y respeto a la iniciativa privada, esto se tradujo en un mayor crecimiento económico en los países que lo aplicaron, sin embargo, un capitalismo extremadamente permisivo en lo que a mercado se refiere también ha ocasionado distorsiones e ineficiencias en el uso óptimo de los recursos.

La crisis económica y financiera actual se debe a esa relajación en las regulaciones, en erradamente suponer que los mercados por sí solos eran capaces de autoregularse. Hoy, frente a esta coyuntura, lo que corresponde es la redefinición del capitalismo, el cual debe ser más social, un poco más enfocado a la igualdad de oportunidades que me refería anteriormente. Están equivocados aquellos que invocan a la muerte y a la inviabilidad del capitalismo. Éste seguro se reformará ayudado de las críticas y discusiones que están llevando adelante diferentes economistas y analistas como Krugman, Stiglitz, Volcker y Roubini, para nombrar sólo un pequeño grupo de ellos.

En todo caso los ricos no son culpables de la pobreza. Quiero insistir en el punto que la distribución por sí sola no es suficiente para sacar a un país de la pobreza, además la riqueza de muchas de las personas ricas es producto de trabajo arduo de ellas y/o de sus ascendentes. Si atacas ese hecho desestimularías a las personas a mejorarse, a conseguir ser cada vez más productivas.

5) ¿Qué piensas de los controles de cambio y control de precios?. Ahora, la otra parte, es que nuestros economistas, mientras más comunistoides, más anuentes a los controles son. Estamos claros en que lo democrático es que las personas vivan en el país de su elección, igualmente, que la gente tenga su dinero en donde le provoque, después de todo, pues es su dinero. Pero nuestros aparatos sociales no lo ven así. O el dinero de las personas en verdad es del estado, o las personas no tienen esa libertad esencial, la de proteger su trabajo. Y si nos ponemos a ver lo que pide la gente son controles.

HG- Los controles de cambio y de precios han tenido el mismo resultado en todos los países en los que se ha aplicado: escasez, creación de un mercado paralelo y macroajustes de precios después de unos meses de su aplicación. Esto aplica tanto a bienes y servicios como a las divisas. Tampoco soy de los que piensan que nunca deben aplicarse. Hay momentos muy específicos en los que debes aplicarlos de una manera coyuntural y circunstancial, pero esa aplicación debe ir acompañada de un pronto desmontaje gradual una vez superado el shock económico o de mercado que obligó a su implementación.

Otro de los puntos que me hace difícil entender los controles, es que es un método anti-democrático. Un grupo limitado de personas se cree con el conocimiento y la autoridad moral de fijar el precio de un determinado producto, dejando a un lado un mecanismo en el que la gran mayoría es la que define cuánto vale de ese artículo. Es la sabiduría de las masas la que continuamente decide cual es el precio de los bienes y servicios de la economía, y el papel de Estado es que esa interacción sea lo más eficiente posible, que haya múltiples oferentes y demandantes, que las reglas de juego sean claras y se cumplan. Estas condiciones garantizarán que la asignación de precios sea óptima.

6) Lo que quieras agregar

HG- Por último, quiero exponerte el modelo ideal que deseo para Venezuela. Ese modelo tiene como objetivo llevar a Venezuela a ser un país que pueda dar una calidad de vida aceptable para todos los ciudadanos, pero sin depender del petróleo. Visualizo un país que produce bienes de valor agregado basados en hierro, plástico y aluminio, que exporta rubros agrícolas con ventajas competitivas como cacao y el café; un país que produce bienes tan diversos que ya no depende tanto de las importaciones y además es capaz de exportar buena parte de ellos. En ese país idealizado, todo el dinero que produce el petróleo es invertido para que las futuras generaciones puedan utilizarlo con la sabiduría que seguro poseerán. Sería el plan más ambicioso que nos hemos trazado como nación.

Ese plan necesariamente tiene que pasar por una verdadera “siembra” de nuestro petróleo, tendríamos que invertir eficientemente los petrodólares en infraestructura de transporte, habitacional y de comunicaciones, además de llevar a cabo una inversión intensiva en preparación de capital humano, en educación en todos sus niveles, dando incentivos a aquellas carreras que nos permitan elaborar productos aguas abajo de nuestras principales materias primas.

Creo que mi sueño se une al de otros muchos venezolanos, y mi anhelo es que todos podamos aportar un granito de arena para que logremos un modelo de país con el que la mayoría estemos de acuerdo y contentos, sin confrontaciones, persecuciones o descalificaciones. No olvidemos que todos, TODOS, somos venezolanos…

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El chaman o médico brujo de la pobreza

Este es artículo El chaman o médico brujo de la pobreza, publicado en Diario de América, por Martha Colmenares:

Introducción

En nuestra cultura, la occidental, es perfectamente aceptado entender la salud como un asunto sistémico, cuando se dice que alguien está enfermo, lo que los occidentales entendemos es que al menos uno de sus sistemas no está funcionando bien. Si fuéramos asiáticos, quizás privaría un entendimiento holístico, diríamos “que la persona tiene un desbalance”, y si fuéramos miembros de una tribu indígena o africana no tendríamos ese entendimiento, probablemente explicaríamos la contingencia de una enfermedad como la culpa de un espíritu maligno que se nos ha metido adentro.

Uno de esos africanos, para empezar, tendría problemas en entender que muchas de las enfermedades tienen sus inicios mucho tiempo antes que la manifestación de sus síntomas, tampoco podría entender ningún afán de someterse a chequeos de salud periódicos para prevenir las enfermedades antes que se presenten -¿Para qué exorcizar una persona antes de que el demonio se le meta?-, además nuestro hipotético amigo seguramente tiene la idea de que los tratamientos para las enfermedades produce alivio inmediato, debería tener muchos problemas para entender que a veces es necesario para que un sistema se recupere poner en stress a los demás, que hay medicinas que en verdad te pueden hacer sentir peor mientras te curan.

Entonces nuestro amigo no puede entender nuestra medicina, y por eso acudirá a su médico brujo o chamán de su preferencia, quien seguramente lo pondrá en trance con algún alucinógeno mientras le hace un espectáculo de “comunicación con el mundo de los espíritus”.

Pero nosotros sabemos mejor (¿No?), como personas “Ilustradas” casi que es nuestro deber moral servir de guías para quienes no han contado con el privilegio de ser educados, además, es mejor así a la larga, porque que la gente alrededor tuyo acuda al médico brujo no es bueno para nadie.

Nuestros países son muy pobres, aunque afortunadamente las causas de la pobreza son tan fáciles de describir que en este mismo texto las describo, de la misma manera, hay todas las esperanzas del mundo de resolverlas, porque también están tan claras las soluciones que algunas puedo describir también. Lo difícil sigue siendo lograr que las personas en general alcancen el entendimiento necesario para aplicar la solución.

I
Las causas de la pobreza:

Hoy se produce más alimentos por habitante, más energía, etc., que en ningún momento previo, es decir, como un todo, esta es la época más opulenta de la existencia humana. Sin embargo, esa opulencia no le llega a todo el mundo, sino que por el contrario, hay más de un 60% de la población del mundo que sigue en la lucha por la sobrevivencia.

Hay 2 explicaciones para esa paradoja:
1) Suma-cero: Hay un grupo de personas que viven en la opulencia porque hay un grupo aún más grande que vive en la miseria quien es quien paga por ella; y la 2) Ganar-Ganar (o Perder-Perder): Hay un grupo productivo, y otro que no es productivo. El improductivo quiere lo que el productivo tiene, pero no sabe cómo lograrlo.

Para mí es claro que la explicación correcta es la de Perder-Perder, es decir, las personas de nuestros países pobres viven bajo la interpretación de que tiene que haber gente en la miseria para que haya gente rica, de donde se desprende que nuestra pobreza es por culpa de la “prosperidad” de otros, y que la solución sería redistribuir o democratizar la riqueza; pero como los que ahorita la tienen no la sueltan por las buenas, probablemente haya que quitárselas por las malas.

Le pido al lector que por un momento suponga que nuestro “latinoamericano comunista” de toda la vida esté equivocado al creer que la culpa de la miseria en el mundo es el capitalismo, si en verdad alguna vez va a llegar a percatarse de su equivocación…

Yo creo que no, porque es una hipótesis no susceptible de ser puesta a prueba: tendría que darse una gran revolución mundial para ver si en verdad se acaba o no el problema de la pobreza, es decir, si el sistema capitalista es suma-cero en verdad, porque a pesar de todas las revoluciones que han intentado abolirlo: Rusia/Unión Soviética, China, Cuba, Albania, Yugoslavia, etc., fracasaron, se dice que por culpa del saboteo de los países ricos.

Por lo que mientras haya países ricos, no va a poderse llegar a una conclusión definitiva. De manera que nuestro izquierdoso local pareciera que no tendría forma de darse cuenta si su interpretación estuviera equivocada.

Y es triste, porque la verdad, lo que yo veo, es que los países ricos serían felices si los pobres dejaran de serlo, habría más mercados, más oportunidades para todos, entonces los pobres salen perdiendo por diagnosticar mal su problema y enterrarse peor con cada medida que toman para resolverlo, y los ricos salen perdiendo porque se quedan solos en el mundo.

Una prueba difícil de refutar: Japón, recién finalizada la 2da. Guerra Mundial, quedó literalmente arrasado, presa incondicional del vencedor, USA; un país cuyos ciudadanos, por decir lo menos, consideraban a los japoneses personas inferiores, y manifestaban desprecio abierto por su cultura y tradición; entonces, si realmente la cosa fuera suma-cero, hoy en día Japón sería un vasallo de USA; pero no lo es.

La explicación más simple que encuentro es que USA prefería tener un socio comercial más en el mundo, que eso lo beneficiaba más, que tener un “Puerto Rico” gigante. En el otro extremo, las 2 alemanias son un ejemplo elocuente: La URSS no pudo lograr que su Alemania fuera al menos igual de próspera que la otra, que quedó más destruida luego de la guerra que la suya, y el desbalance fue tan patente, que la gente se jugaba la vida para escapar de ella, y la única manera de retener a sus ciudadanos allí era con un muro absurdo, porque mantenía presos a los nacionales de un país en su propio país.

Como decía antes, hay esperanzas, porque el problema es fácilmente resoluble, la situación Perder-Perder es revertible en Ganar-Ganar: Básicamente lo que debemos hacer es dejar que nuestros países acepten la invitación a la modernidad, al mundo abierto. La apertura tiene a gran escala la misma ventaja que a pequeña escala: genera tanta sinergia (Ganar Ganar) que compensa de sobra las inconveniencias que produce. Los países ricos no entienden esto 100% bien, por eso se enfrascan en proteccionismos, etc., pero a la larga son ellos mismos quienes se perjudican.

Pero ir a la apertura no es tan fácil, hay un precio que pagar: ¿Por qué en una época cuando iba al abasto en Venezuela me resultaba más barato y mejor el queso amarillo uruguayo que el nacional? ¿Cómo es posible que sea más barato para mí traer de otro país en un viaje largo una cosa que se produce como a no se cuantos kilómetros de donde lo compro, por personas comparables en cada aspecto con las otras?

Vamos a suponer que la rosca de comercialización de productos producidos en Vzla es igual de ladrona que la rosca importadora, lo cual es harto razonable, dado que no hay razones de peso para pensar lo contrario.

Entonces, la raíz de la disparidad es que de entrada los uruguayos de alguna manera son mejores haciendo el queso que los venezolanos. Entonces la solución es que los productores venezolanos se pongan las pilas (o que los venezolanos en general resolvamos los problemas que pudieran impedir que nuestros productores estén a la altura de los uruguayos, como por ejemplo, acceso al financiamiento), lo cual pudiera ser traumático para nuestros productores (mejor dicho, “productores”), o para nuestro gobierno, etc.

Sin embargo, hacemos lo contrario: Si los quesos uruguayos son más baratos que los nuestros, entonces vamos a “resolver” el problema aumentando el arancel de importación para que nuestros “productores” no queden desvalijados, y tengan que despedir a sus trabajadores. El resultado neto de esa actitud es el perder-perder del que hablaba antes: En vez de tomarnos la medicina de resolver el problema de por qué no somos tan productivos como los uruguayos, vamos a empeorar el problema haciendo que el gobierno tranque la importación, de forma que el gobierno tenga más poder discrecional, que nuestros “productores” sigan comportándose como siempre, y hasta vamos a desanimar a nuestros amigos en Uruguay de hacer las cosas bien, porque para qué, si no importa que lo hagan mejor.

Otro ejemplo: Recurrentemente en nuestro continente se presentan las crisis de fugas de divisas, es decir, que la gente quiere convertir su dinero en moneda externa. Eso es algo trágico per se, como una persona que sangra por una herida, pero la “solución” no es el control de cambio, el “torniquete”, sino algo mucho más difícil, entender la naturaleza de la herida, y cerrarla, lo cual puede ser hasta más doloroso que el mismo torniquete, y también prevenir las causas que producen la herida sangrante.

Pero no veo que nuestros países entiendan como algo antinatural que la gente quiera tener su dinero fuera, como si se aceptara tácitamente que nuestras monedas son débiles, poco confiables, inestables. Y es que lo son, y esto es lo antinatural, porque el estado, recurrentemente confisca los ahorros de la gente a través de los controles de cambio.

Sin embargo, nuestros economistas, mientras más comunistoides, más anuentes a los controles son. ¿Por qué?: Estamos claros en que lo democrático es que las personas vivan en el país de su elección, igualmente, que la gente tenga su dinero en donde le provoque, después de todo, pues es su dinero. Pero nuestros aparatos sociales no lo ven así. O el dinero de las personas en verdad es del estado, o las personas no tienen esa libertad esencial, la de proteger su trabajo.

Al cabo de un tiempo, cuando se aplican muchas “soluciones” como las mencionadas arriba, lo que se tiene es: 1) Los mismísimos problemas, 2) Capas y capas de medidas contraproducentes, 3) “Cultura” institucional que promueve antivalores, que es lo peor de todo: Cuando las cosas aumentan de precio, ¿Qué pide la gente?: ¿Diversificación de mecanismos de producción o distribución, baja de aranceles a los productos de importación, etc.?: ¡No!, lo que pide es controles de precios.

Hay que analizar eso: Si hay un sistema en el cual se pueden presentar abusos como precios exorbitantes, hay algo malo en el sistema, que debe ser corregido: la razón de porqué el abuso aparece. Puede ser algo tan sencillo como que hay un comercializador privilegiado con el monopolio de la distribución de determinados productos, y se aprovecha de ese privilegio cobrando como guste. La solución entonces es diversificar los comercializadores.

Aritméticamente simple. ¿Qué pasa cuando el gobierno establece el control de precios?: Que la razón del abuso persiste, sólo que el abuso comienza a ser fiscalizado por el gobierno. Es decir: Un agente económico comienza a abusar de un privilegio, la gente se queja, el gobierno interviene fiscalizando el privilegio, y al cabo de un tiempo, se presenta una batalla entre el que detenta el privilegio que desea hacer uso de él, y la gente que no quiere ser abusada.

Pero como la gente recurre al gobierno, que no resuelve el problema, sino que sólo se dedica a administrarlo, termina la gente por darle al gobierno poder omnímodo, y viene entonces el gobierno a aprovecharse de ese poder (privilegio) dándole licencias a sus amigos, poniendo altos los precios de los productos que sus amigos hacen, llevando a la quiebra a sus enemigos, etc.

Y al cabo de un tiempo, no sólo se tiene un gobierno corrupto, sino toda una sociedad corrupta que no sabe de ninguna manera distinta a la de ostentar un privilegio otorgado por el gobierno el lograr “prosperidad” económica; se tiene a la gente resentida por la riqueza de los ricos que proviene de su miseria, y al estado en el papel de azuzador del conflicto para obtener mayor poder.

II
El chamán nacional en Venezuela

El círculo vicioso lleva inexorablemente a crisis espantosas, a miseria indescriptible, al fenómeno de exclusión; a lo que tenemos, pues. ¿Ahora, fue culpa de los Estados Unidos, de la CIA?…

Es el cuento del africano del que hablaba antes, como no tiene la educación suficiente para tener una percepción sistémica de su mundo, no tiene más remedio que acudir al mesías que lo va a curar de su miseria (chamán nacional), y tristemente va a elegir al mesías más demagógico, el que sea más capaz de compartir la visualización de los problemas en términos de las causas fáciles.

Las explicaciones que la gente está dispuesta a aceptar: Qué los venezolanos, bolivianos, ecuatorianos, etc., son un pueblo noble y glorioso pero que está sumido en la miseria por culpa de los EU, el puntofijismo (en Vzla), la globalización, el neoliberalismo salvaje, la iglesia católica, la oligarquía, que la solución es exorcizar a nuestros países de esos demonios, y la gente va feliz al proceso de reconstrucción nacional, que obviamente implica destruir lo pasado para construir desde buenos cimientos un mar de la felicidad, donde no hay miseria, una república igualitarista, que promueve los derechos humanos… etc. ¡Pura Paja!

Porque la expresión de esa reconstrucción se hace con una desconfianza supina en las personas, porque tiene que haber un estado que tutele la sociedad, que sea el único empleador de personas para garantizar que nadie es explotado por capitalistas salvajes, que diga qué es lo que se tiene que producir para evitar derroches opulentos, y que todo el mundo tenga sus necesidades cubiertas, que por cierto, también son definidas por el estado, para evitar muchos caprichos burgueses, o la enfermedad materialista del mundo capitalista.

Además, dada la paranoia conspirativa (quizás bien justificada), un aparato policíaco-ideológico de supervisión de la gente, de lo que dice, de lo que hace; restricciones a las libertades individuales para asegurar que el ciudadano del nuevo mundo democrático haga su contribución, su sacrificio, para el proceso revolucionario; un muro de Berlín para que no vaya a aprovecharse de sus cualidades individuales para vendérselas mercenariamente al enemigo capitalista.

¿Cómo es que teniendo una población “cósmica”, como la latinoamericana, la fusión del mundo entero, joven, abierta a la modernidad, y hasta instruida, todo el continente es pobre o muy pobre?: Obviamente porque la gente no obtiene la oportunidad de meterse en la senda de la prosperidad para todos.

Arriba te explico como muchas personas transitan el camino del clientelismo político hacia una prosperidad perder-perder, por ejemplo, en el caso de Vzla, en Vzla el rico no puede disfrutar su riqueza: Lo secuestran, lo mantienen permanentemente asustado con la pérdida de sus privilegios, la situación está empeorando siempre y en la actualidad mucho más.

Pero la solución es maravillosamente simple: En cada caso de las políticas públicas, optemos por la opción más democrática (que por cierto, democracia no es un grupo de cuatro lobos y una oveja decidiendo por elecciones universales qué van a cenar), la opción que incrementa las opciones de las personas, no las que las restringen; es decir, promover la diversidad, y en última instancia la libertad.

Nosotros tenemos ganado el camino para eso, porque igualito pasa en el mundo científico, el intercambio libre de ideas genera tantos beneficios que eclipsa los beneficios de guardarse recelosamente los descubrimientos, al igual que decimos que la gente tiene libertad de expresión (que es porque realmente no hay nadie que pueda determinar con propiedad quién tiene la razón y quién no), que reconocemos que la gente tiene derecho a opinar distinto, hemos de reconocer que la gente tiene derecho de “opinar” distinto en el plano económico, esto es: Decidir el precio al que le da la gana vender, o el país del cual quiere comprar vino, o en dónde dejar su dinero, que la pretensión de nuestros paternales estados de planificar verticalmente las economías es nefasta.

Afortunadamente, y mira que es verdaderamente paradójico, nosotros (Vzla) somos un país de incompetentes y corruptos; porque mira que pueblos recios, como el Alemán, hace 60 años padeció la misma enfermedad nacional: explicar con causas fáciles sus desventuras, y terminó por generar una hecatombe en la que más de 60 millones de personas perecieron prematuramente, además de los padecimientos y problemas generados; en tanto que el nuestro, apenas tiene el ratón de la borrachera, el trance chavista; porque este país fue tan torpe haciendo el “mundo nuevo”, que el efecto alucinógeno no duró lo suficiente como para erigir por lo menos el parapeto necesario para todo lo demás. Si tan sólo hubiéramos sido un poco más serios, quizás nos hubiéramos embromado como Cuba.

Sin embargo se destruyó y se sigue destruyendo demasiado. Es decir, tenemos los mismos problemas que teníamos pendientes, y además, tenemos que deshacer la involución bolivariana (digamos Chavista en desagravio a Bolívar), que incluye ya terminar de quitarle el poder a su jefe. Sin embargo, eso es particularmente difícil, porque para mucha gente todavía el trance no ha terminado, y además quienes dicen haber abierto los ojos, pues no lo han hecho.

Hoy, mayoritariamente la gente quiere sacar a Chávez del poder, y la parte sustancial de esa gente quiere hacerlo dentro del marco del producto institucional más importante de la involución Chavista: La constitución. Además, lo más probable es que necesitemos ayuda de parte de instituciones del exterior (convertidas a día de hoy en aquelarre de los amigos de Chávez); pero eso tiene un problema:

Fuera de Vzla., se comienza la sospecha, pero aun no se cree que en verdad la gente quiera desalojar a Chávez, puesto que a decir verdad, fue apoyado abrumadoramente casi en todas las elecciones que se han hecho (la participación en esos procesos fraudulentos contribuyó a legitimarlo), de forma que hace falta explicaciones extraordinarias para que la gente de afuera pueda comprender tamaño cambio de opinión. Más ayuda en realidad a desmontar su apariencia ante ellos uno de sus atributos: la incontinencia verbal, las amenazas, sus insultos, y golpes consecutivos a la constitución. Se ganó una consulta que rechazó sus leyes inconstitucionales, pero viene Chávez y las pone en vigencia.

La actual institucionalidad venezolana fue diseñada, designada e impuesta por la mayoría circunstancial con la que contó H. Chávez, pero como esa mayoría fue tan grande, cuesta muchísimo creer que los mismos que la apoyaron ahora reniegan de ella.

Se ha elegido valerse de esa institucionalidad (podrida) para desalojar a Chávez del poder, en vez, de por ejemplo, de utilizar principios que en su momento justificaron su imposición, como el de la “soberanía del pueblo”, que está por encima de cualquier constitución o ley.

Pero no se puede olvidar que se nos escamotearon hasta la “carnada” para pescar votantes incautos de la constitución 99 como la consagración del referendo revocatorio del 2004. ¿Por qué? Porque las condiciones para el revocatorio fueron espurias; y eso tiene una explicación: es decir, el constituyente en realidad no “consagró” el referendo revocatorio, sino que por el contrario restringió el derecho referendario.

En conclusión, se acudió al médico brujo o chamán de la pobreza, quien no sabemos hasta cuando nos tenga en trance con algún alucinógeno. Mientras, continuamos con este espectáculo de “comunicación con el mundo de los espíritus”.

Por Martha Colmenares
Diario de América

Cuando los pobres vivan en casas como esta

.
Cuando los pobres no vivan en ranchos sino en viviendas como esta, no serán ricos, pero ya no serán pobres.

Revisa eset link chileno

Algo malo tiene la riqueza


«Algo de malo habrá
en la riqueza cuando
a todo el mundo
le da vergüenza
confesar que la tiene.»

Noel Clarasó (1905-1985) Escritor español.

Muchos ingresos, muchos ladrones, muchos pobres

Es bueno precisar que el Estado no siempre cuenta con el impuesto de su gente como único ingreso. Existen muchos países que tienen varias fuentes de ingresos como el proveniente de la minería, como el petróleo o los diamantes. Gracias a leyes monopólicas a favor del Estado, este se abroga el derecho de quedarse con los yacimientos y en algunos casos, otorga concesiones a empresas privadas para su explotación.

El ingreso que se tiene a través de esto es sideral, que si fuera cierta la falacia de la redistribución, ningún pobre existiría, por ejemplo en Venezuela o muchos países árabes que cuentan con un mar de petróleo. O el caso de Sierra Leona, que tiene yacimientos extraordinarios de diamantes, que antes que prosperidad, han traído miseria y muerte a este país africano.

¿Qué ocurre entonces con estos países?

En teoría ni siquiera deberían cobrar más impuestos, pues el ingreso solo en crudo, sería suficiente para mantener la estructura de un Estado, a lo sumo se tendría que cobrar un mínimo.
Sin embargo, estos países cada vez son más pobres y casualmente sus gobernantes cada vez más ricos, acompañados de una corrupción escandalosa.

Sobre este punto refiere entre otras cosas, Gustavo Coronel, un ex miembro de la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela en una publicación de El Cato del 27 de noviembre del 2007:.. Gracias al petróleo y al nuevo endeudamiento, el gobierno de Chávez ha recibido, hasta el tercer trimestre del 2006, entre 175.000 y 225.000 millones de dólares.

Esta cifra no incluye todas las demás fuentes de ingresos, como el impuesto sobre la renta. El prepuesto nacional para 2006 asciende a 40.100 millones de dólares; 47% del ingreso proviene de las ventas de petróleo, y el resto, del impuesto sobre la renta y otras fuentes (como la nueva deuda y un ingreso extraordinario e unos 5.000 millones de dólares debido a la confiscación de reservas de divisas del Banco Central de Venezuela.


El ejemplo de Venezuela es más que elocuente

La conciencia de los venezolanos, por mucho tiempo ha sido, que son un país rico por los yacimientos de petróleos, por lo tanto; todos deberían tener dinero y que la cuestión pasaba solo porque tendría que haber gobernantes más honestos.

Bajo esta conciencia, los líderes que vinieron cambiándose en este país fueron multiplicándose en cuanto a enriquecimiento ilícito, fruto de la más inimaginable capacidad para la corrupción. El caso de su último gobernante, es un verdadero disparo incontrolable de dicha corrupción, a una escala no ya local, sino que a nivel internacional.

Ciertamente, es bien sabido que Hugo Chávez utiliza el dinero del petróleo de su país para injerencias políticas en la región. Son varias las denuncias de sobornos a gobernantes y militares de distintos países.

Mientras en Venezuela comienzan a racionarse los artículos de primera necesidad en los supermercados por los desabastecimientos y con una inflación altísima.
Lo penoso es que la gente sigue teniendo esperanzas en la capacidad de las autoridades, antes que en los límites al poder. La milenaria creencia platónica del rey filósofo, es mucho más fuerte de lo que muchos creen.

HUGO VERA OJEDA
LA NACIÓN

23.3.10

Banca para pobres

Una joven bengalí labora en una granja piscícola en Cox’s Bazar, a unos 296 kilómetros al sur de la capital de Bangladesh, país origen del Grameen Bank, impulsor de los microcréditos

Periódico La Jornada
Martes 23 de marzo de 2010, p. 28

A quienes viven en el mundo rico les cuesta trabajo imaginar lo que es vivir con dos dólares diarios. Pero para quienes viven así el problema no es sólo lo bajo del ingreso, sino su contingencia. A menudo vivir con dos dólares diarios significa en realidad vivir durante 10 días con 20 dólares ganados en uno solo. La tarea de distribuir el gasto se vuelve más complicada si no hay donde guardar el dinero con seguridad. En una emergencia, los ricos pueden escoger entre tomar algo de sus ahorros o pedir prestado. Las grandes masas que en el mundo en desarrollo carecen de servicios bancarios a menudo sólo tienen la opción de pedir prestado, a menudo a un costo muy alto.

Que tengan esa opción se debe en parte al rápido crecimiento del microfinanciamiento, especializado en prestar pequeñas sumas a los pobres. Varias grandes instituciones microfinancieras también ofrecen cuentas de ahorros: el Grameen Bank, en Bangladesh, es un ejemplo prominente. Pero la industria sigue dominada por el crédito: de 166 instituciones de este tipo sometidas a una encuesta en 2009, todas ofrecían crédito, pero sólo 27% contaban con sistemas de ahorro.

Sin embargo, cada vez más microfinancieras se interesan en el potencial de los ahorros, en parte gracias a la crisis financiera global. Los problemas de liquidez que a muchas les ocasionó la crisis, junto con el creciente costo del financiamiento, las han llevado a aceptar la idea de financiarse al menos en parte con ahorros locales.

La Fundación Bill y Melinda Gates ha entrado en apoyo de este esquema. En enero anunció donaciones por 38 mdd a 18 microfinancieras del sur de Asia, América Latina y África para estimularlas a aumentar sus ofertas de ahorros. Es un fuerte respaldo a una industria que aún se basa mucho en donaciones. Bob Christen, director de servicios financieros para los pobres en esa fundación, señala que estas aportaciones son un paso importante para ensanchar el modelo de negocios de las microfinancieras con la inclusión del ahorro.

Para que el mecanismo funcione se necesitará más que buenas intenciones y un reconocimiento de que los pobres quieren lugares donde depositar el dinero que logran escamotear al gasto. Parte del problema es de simple economía: es difícil sacar provecho de clientes que hacen montones de depósitos minúsculos si no se recortan enormemente los costos de transacción.

Transferencias electrónicas

El uso extendido de teléfonos móviles por los pobres en los países en desarrollo podría dar una respuesta. En Kenia, por ejemplo, las personas usan ya un exitoso servicio de mensajes de texto, llamado M-PESA, para realizar transferencias electrónicas de dinero a otros usuarios. Y un nuevo esquema de microseguros utiliza el M-PESA para ofrecer a campesinos kenianos protección contra el mal tiempo.

Existen desafíos para quienes buscan entrar al negocio de banca móvil. Ignacio Mas, de la Fundación Gates, señala que para hacer seguras estas transacciones se necesitarán acuerdos con los operadores de telefonía móvil, los cuales controlan el acceso a la tarjeta SIM del teléfono. Eso es sencillo en Bangladesh, donde las microfinancieras también ofrecen telefonía móvil, pero en otros países puede que las telefónicas prefieran entrar al negocio del ahorro por cuenta propia.

También los bancos y otras instituciones financieras grandes podrían tener mayor facilidad para ofrecer servicio a los pobres en asociación con empresas telefónicas. Para ello, en muchos países se necesitará cambiar normas respecto de quién está facultado para recibir depósitos.

Una mejor tecnología y normas más flexibles son necesarias. El paso final es diseñar productos que funcionen para los pobres. Varias microfinancieras que recibieron dinero de Gates experimentan con cuentas de ahorro en las que hay el compromiso de hacer depósitos regulares. Marcia Brown, ejecutiva de una de las firmas receptoras del apoyo, señala que es probable que se ofrezcan cuentas para un propósito particular, como la educación de los hijos.

Sendhil Mullainathan, economista de Harvard, advierte que siempre habrá un gran abismo entre lo que las personas dicen que quieren ahorrar y lo que en realidad ahorran. El ahorro, explica, se basa con frecuencia en lo que no ocurre, es decir, en la acumulación de decisiones de no consumir. En contraste, el consumo es una decisión activa de comprar algo. Un producto que este especialista ha puesto a prueba en India se refiere a colaborar con agentes bancarios para vender tarjetas de ahorro en tiendas, de modo que el ahorro se vuelva una compra activa y pueda competir con otras compras por impulso. Con suerte estas innovaciones podrán ayudar a los pobres a usar sus propios ahorros para hacer su vida un poco más predecible.

Economist Intelligence Unit
Banca para pobres

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya

Pfizer y Glaxo firman acuerdo vacunas países pobres

Por Kate Kelland

LONDRES (Reuters) - Los laboratorios Pfizer y GlaxoSmithKline firmaron un histórico acuerdo a 10 años el martes para suministrar 60 millones de vacunas contra el neumococo por año a precio reducido para las naciones en desarrollo.

El pacto, mediado por la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI por su sigla en inglés), basada en Ginebra, es el primero en un nuevo esquema llamado Compromiso de Avance del Mercado (AMC por su sigla en inglés), que garantiza una demanda de vacunas por parte de las naciones pobres pero establece un precio máximo para los laboratorios.

GAVI estima que la introducción de nuevas vacunas contra la enfermedad neumocócica, que provoca enfermedades graves como neumonía y meningitis, podría salvar alrededor de 900.000 vidas para el 2015 y hasta 7 millones en el 2030.

Tanto Glaxo como Pfizer se comprometieron a suministrar 30 millones de dosis de sus vacunas Synfloriz y Prevnar a GAVI en los próximos 10 años, a 7 dólares por dosis en el primer 20 por ciento de las dosis y luego a 3,50 dólares en el 80 por ciento restante.

En comparación, las compañías cobran entre 54 y 108 dólares por cada dosis de sus vacunas en las naciones ricas.

ENFERMEDADES FATALES

"Este es un acuerdo histórico. Fue el resultado de cuatro años de intenso trabajo y negociaciones y significa que este año (...) comenzaremos a entregar una mejor vacuna neumocócica para lidiar con una de las enfermedades que causa más muertes infantiles en las zonas más pobres del mundo", dijo Julian Lob-Levyt, presidente ejecutivo de GAVI, a Reuters.

La enfermedad neumocócica se cobra la vida de alrededor de 800.000 niños menores de 5 años. En total, causa 1,6 millones de muertes por año, de las cuales el 95 por ciento ocurren en Africa y Asia.

El acuerdo por la vacuna neumocócica será parcialmente financiado por Gran Bretaña, Italia, Canadá, Rusia, Noruega y la Fundación Bill & Melinda Gates, que acordó en junio pasado invertir un total de 1.500 millones de dólares en el proyecto.

La vacuna Synflorix de Glaxo protege contra 10 cepas de la bacteria streptococcus pneumoniae, que causa la enfermedad. Fue aprobada a fines del año pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para su uso en los países en desarrollo.

Prevnar, de Pfizer, actúa contra 13 cepas y obtuvo la aprobación de los reguladores estadounidenses previamente este mes.

Este esquema ACM previsiblemente abrirá el camino para acuerdos futuros en otras vacunas recientemente introducidas, como una contra el rotavirus, que causa diarrea severa, y una experimental contra la malaria. Ambas enfermedades combinadas causan la muerte de millones de personas por año en los países pobres.

IMPULSO A LA SALUD

El esquema fue concebido para alentar a las compañías farmacéuticas a fabricar y suministrar medicamentos y vacunas para mejorar la salud en los países pobres, que generalmente no pueden acceder a los altos precios que se pagan en los mercados occidentales.

Glaxo y Pfizer expresaron interés en acuerdos futuros bajo este sistema, diciendo que están comprometidos con las estructuras escalonadas de precios para garantizar que sus productos lleguen a las personas que más lo necesitan.

Ian Read, vicepresidente de Pfizer encargado del área de biofarmacéutica global, dijo que el acuerdo AMC era un "hito" en los planes de GAVI de suministrar fármacos seguros a los países más pobres.

"Crear acceso no es sólo tener medicinas, es también facilitar los medicamentos a las personas que los necesitan", dijo a periodistas durante una rueda telefónica.

Además de Glaxo y Pfizer, Panacea Biotec y el Instituto Serum de India son otras de las firmas que se han registrado para el programa y otras compañías también se mostraron interesadas en el piloto, dijo GAVI. A medida que se sumen más participantes, el precio va a seguir cayendo.

GAVI dijo que necesitará recaudar otros 1.500 millones de dólares en los próximos cinco años para garantizar que el programa obtenga los fondos suficientes.

(Editado en español por Gabriela Donoso)

Países pobres y países ricos

La diferencia entre países pobres y ricos no es la edad del país. Esto puede ser demostrado por países como India y Egipto, que tienen más de 2000 años, y son pobres.

Por otro lado Canadá, Australia y Nueva Zelandia que hace 150 años eran inexpresivos, hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos también no reside en los recursos naturales disponibles. Japón posee un territorio limitado (80% montañoso), inadecuado para la agricultura y la cría de ganado, pero es la segunda economía mundial. Japón, es como una inmensa fábrica flotante importando materia prima de todo el mundo y exportando productos manufacturados.

Otro ejemplo es Suiza que no cosecha cacao, pero tiene el mejor chocolate del mundo; en su pequeño territorio cría animales y cultiva el suelo durante apenas 4 meses al año, no obstante fabrica lácteos de la mejor calidad. Es un país pequeño que da una imagen de seguridad, orden y trabajo, lo que lo transformó en la caja fuerte del mundo.

Ejecutivos de países ricos que se relacionan con sus pares de países pobres, muestran que no hay diferencia intelectual significativa.

La raza y el color de la piel tampoco son importantes: inmigrantes rotulados de peligrosos en sus países de origen son la fuerza productiva de países europeos ricos.


El agua, factor de desigualdad entre ricos y pobres

BEIJING, 22 mar. (SPANISH.CHINA.ORG.CN) - La celebración del Día Mundial del Agua este lunes, una fecha establecida en 1993, vuelve a poner sobre la mesa el problema de este bien escaso y esencial.

Uno de los problemas más acuciantes es la falta de potabilidad del agua en muchos países pobres, donde existen más de 884 millones de personas sin acceso al agua en condiciones mínimas de salubridad. Es uno de los datos revelados por la ONU con motivo de la conmemoración de este día.

Otro de los datos muestra que más de 1,5 millones de niños mueren cada año por enfermedades derivadas de la insalubridad del agua que consumen o que el número de víctimas ocasionadas por el agua no potable es superior al causado por actos de violencia.

La suma de estos datos muestran una imagen desalentadora. El agua y el acceso a su consumo en condiciones mínimamente aceptables sigue siendo, a día de hoy, una de las principales brechas entre los países ricos y pobres. En el África subsahariana se producen las situaciones más dramáticas.

Sin embargo, los países ricos también sufren problemas con el agua. El cambio climático, según muchos expertos, traerá inundaciones, sequías o cambios en la calidad de las aguas que afectarán a la cadena alimenticia. A ello se suman la contaminación de los recursos acuíferos o los problemas para depurar las aguas residuales.

Pero es en los países pobres donde la tragedia del agua resulta más grave. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, hizo un llamamiento “a superar estos desafíos con los conocimientos de los que disponemos”, algo completamente factible, pero que necesita de verdadera voluntad.

18.3.10

¡QUÉ RICO es ser rico!

  • Francisco J. Quevedo
Tomemos un ejemplo hipotético pero absolutamente revolucionario, llamémoslo “Rico Mac Pato”: La calle donde vive es ahora privada, compró todos los terrenos y casas que le rodeaban para cerrarla y así aislarse de sus vecinos, quienes, por lo visto, siente que no lo quieren; su casa tiene piscina y cuenta con aires acondicionados y planta eléctrica, en el estacionamiento hay camionetas blindadas y autos alemanes, nada de chinos ni iraníes; la inseguridad ni le preocupa porque sale con una caravana de escoltas que para el tráfico para que pese sin detenerse en semáforos ni en colas; a través de testaferros, algunos de ellos acosados en esta purga de poderes tras bastidores, es dueño de bancos, aseguradoras, plantas de alimentos, flotas de barcos, un yate espectacular abanderado en Curazao para que nadie descubra un secreto a voces, ahora se sumó una red de emisoras radiales, es socio de la televisión por cable (por eso las regulaciones no apuntan a ellas sino a los canales) e intenta comprar una empresa de telefonía celular y un canal de TV, y es socio de más de un “country club”. Esta historia se repite y se entremezcla, no se trata de uno, sino de muchos.

Las ofertas de bonos que permiten comprar dólares a cinco las entuban sus bancos y banqueros. Se ofrecen a las 10:00 am y se cierran a la 01:00 pm. No hay tiempo para prensa, y menos para anotarse. Claro que como la idea es lucrarse, el dólar no baja. Si bajara, no hay ganancia. Las leyes las van redactando a su conveniencia. Entre bomberos no se pisan la manguera. Y las emergencias son muy rentables. Las adjudicaciones a dedo permiten cobrar altas comisiones. Hasta en la crisis eléctrica surge la pregunta: ¿Y cuánto hay pa’ eso?

Pero hay riesgos: Acumular riqueza no es pecado, parece, pero juntarla con poder político y militar incomoda al líder, y más si se expresan en privado dudas sobre la marcha del proceso, se asoman las ambiciones o se lanzan amenazas de borracho. Dicen que más de uno tiene la carta de renuncia aquella del 11 de abril como póliza de seguro, y que otros arman expedientes que harían a la lap-top de Raúl Reyes parecer un juego de Nintendo®. Los entretelones son novelescos y hasta dantescos. ¿Estos asesinatos de editores, fiscales y policías, y los secuestros mil millonarios de banqueros serán real y exclusivamente producto del hampa común? ¿Seremos tan ingenuos? No es solo lo inmoral, lo ilegal, lo macabro, sino lo mentiroso que parece ser el proceso. Para sobrevivir solo hace falta ser leal y “morir callado”, aunque a veces no sea metafóricamente hablando. Y pensar que llegaron al poder bajo la consigna de luchar contra la corrupción.

Venezuela está en crisis, crisis de valores. Sodoma y Gomorra se cae a pedazos. ¿Será todo esto que se junta un flagelo de Dios, justicia divina, o será que aquí nadie gobierna?

16.3.10

El 23,8% de los venezolanos es pobre, dice Chávez

El Presidente Hugo Chávez causó sorpresa en estos dìas, cuando dijo:

La pobreza en Venezuela bajó, en el último semestre de 2009, a 23,8%, y la pobreza extrema que estaba en 40%, llegó a 5,9%.

«En 1996 la pobreza llegó a 70% y la pobreza extrema a 40%»

Dijo que seguirá trabajando hasta llegar a pobreza 0%, "algún día no muy lejano llegaremos, aunque nos ha costado trabajo, pero seguiremos hasta lograrlo".

12.3.10

Ricachones

Escrito por el bloguero español arco:

Se ha publicado la lista Forbes con la relación de los tipejos más ricos del mundo. Hay listas para todo. Clasificar y hacer ránquines (que la Academia me perdone) es una manía moderna. La gente se mosquea cuando la meten en una, pero nos encanta ver a los demás clasificados, así sabemos a qué atenernos respecto al prójimo sin ambigüedades, es cómodo y punto.

De todas ellas la que se me antoja más tonta es la lista de los más ricos, entre otras razones porque me temo que nunca me voy a topar con ninguno de sus componentes como no sea en pintura, son como los ángeles (o los demonios), pertenecen a otra dimensión. Ni siquiera sirven como modelo a imitar: veo al Prada en los primeros lugares y digo, ya está, monto un zara y a vivir; pero qué, hasta los chinos saben (ellos más que nadie) que no me comería un rosco.

Para lo único que son útiles es para estimular la envidia, pecado feo donde los haya porque nos asegura el castigo en la otra vida pero no nos hace disfrutar en ésta, como pasa con la lujuria, la gula y otros; así que, además de pasarlo pipa con su pasta gansa, nos arrojan en manos de Leviatán, el demonio de la envidia (también hay una lista y clasificación de demonios ¿qué creíais?), que, cuando hayamos traspasado la puerta del infierno, se encargará de arrojarnos a una fosa con serpientes (según la lista y clasificación de tormentos infernales disponibles para cada pecado).

El único consuelo que nos queda es que estos individuos tan prósperos lo serán por haber hecho uso y abuso de la avaricia, pecado no mucho más guapo que el anterior, que también tiene su demonio encargado: Mammón (no podía llamarse de otra manera), y su castigo: el aceite hirviendo (así es el averno, majos); y es que, a nosotros los envidiosos, lo que más nos pone es pensar e imaginar lo canutas que las van a pasar los envidiógenos (hoy estoy por echar una mano a los académicos).

Pensar en la lista de los ricos y venirme a la mente el infierno, todo ha sido una, aunque no era mi intención. Pensaba manifestar mi alivio porque la del año pasado ponía de manifiesto que los pobrecitos ricos habían sufrido el efecto de la crisis y lo eran mucho menos; pues bien, en esta ya se ve que se recuperan, son más ricos. Los pobres también son más pobres; cada cual en lo suyo, un exitazo. No sé de qué nos quejamos.

Pues enhorabuena.

arco

11.3.10

Carlos Slim es el hombre más rico del mundo



El magnate de las telecomunicaciones Carlos Slim se convirtió en el primer mexicano en liderar la lista de las personas más ricas del mundo que elabora la revista Forbes, informó hoy en Nueva York el editor de la publicación, Steve Forbes.

Con un patrimonio de 53.500 millones de dólares, Slim desplazó del primer lugar al fundador de Microsoft, el estadounidense Bill Gates, que posee un patrimonio de 53.000 millones.

En tercer lugar se sitúa el inversor estadounidense Warren Buffett, con 47.000 millones de dólares, informa la agencia DPA. Buffett había logrado hace dos años arrebatarle el primer puesto a Gates, quien reinó entre los más ricos durante los trece años anteriores.

Carlos Slim tuvo su primera chequera a los 12 años y desde entonces ha construido un imperio. Hijo de un libanés llegado a México en 1902, Slim es dueño de Teléfonos de México (Telmex) y la empresa de telefonía celular América Móvil, del Grupo Sanborns y de múltiples compañías englobadas en el Grupo Carso, que generan unos 210.000 empleos en México, informa la agencia DPA.

Si bien ha dejado en mano de hijos y yernos la dirección de la mayor parte de sus empresas, sigue activo, expandiendo sus negocios, haciendo filantropía, construyendo carreteras y edificios o comprando acciones en The New York Times.

Después de fatigar unas cuantas chequeras más, recién hoy, a los 70 años, la revista Forbes lo designa, por primera vez, el hombre más rico del mundo.

10.3.10

Pobre país pobre


“Todo poder que no reconoce límites, crece, se eleva, se dilata, y por fin se hunde por su propio peso”
. Louis Marie de Lahaye, vizconde de Cormenin (1788-1868), jurisconsulto y político francés.

El Instituto Nacional de Estadísticas, dirigido por el muy conveniente Elías Eljuri, afirma que la pobreza se ha reducido en Venezuela notablemente en el período de Chávez, que el analfabetismo está desaparecido del mapa y que el desempleo es de apenas el 7%.

Sin embargo cuando se revisan a fondo las encuestas hechas por el gobierno encontramos que nueve millones de venezolanos son declarados pobres, que tres millones se acuestan sin cenar, que el 28% de los niños están fuera del sistema escolar, que de 100 ingresos en la universidad sólo 14 se gradúan, que el 70% de los estudiantes de bachillerato no llegan a graduarse. En Venezuela hay un déficit de más de dos millones y medio de viviendas y el gobierno el año 2009 declaró haber construido 80.000, la cifra más alta en once años. En cuanto al empleo, se han perdido miles de puestos de trabajo con el cierre y expropiaciones de industrias y comercios. La fuga de talentos hacia el exterior producto de la falta de empleos estables en Venezuela es impresionante: se estima en 400.000 el número de profesionales universitarios que están trabajando en el exterior.

Todas estas cifras las traigo a colación por una reflexión a la que me indujo un trabajo de la Universidad peruana San Martín de Porres, titulado “La clave es la actitud” que intenta descubrir por qué hay países pobres y países ricos. La clave no está en la antigüedad: países con miles de años de historia como India y Egipto, son pobres, mientras que países muy jóvenes como Australia y Nueva Zelanda son considerados ricos y desarrollados. La diferencia tampoco está en los recursos naturales de que disponen: Japón no tienen tierras de cultivo o ganadería ni riquezas naturales y es la segunda potencia económica del mundo, importa materia prima que su poderosa industria la procesa y luego exporta. También está el caso de Suiza, que no produce cacao pero tiene la mejor industria chocolatera del mundo, no tiene mar pero sí una gran flota mercante, su seguridad y estabilidad la han hecho la “caja fuerte” del mundo. La diferencia tampoco está en los ciudadanos de los países ricos sean más inteligentes que los de países pobres: la prueba es que estudiantes de países subdesarrollados suelen ser excelentes alumnos en universidades de prestigio mundial. Ejecutivos de países ricos y de países pobres tienen niveles de competencia y creatividad similares. La diferencia tampoco está en la raza: los “desplazados” y refugiados africanos se han convertido en el motor de trabajo en Europa, así como los chinos y latinos en Estados Unidos y Canadá, por poner un ejemplo.

El planteamiento es que la diferencia entre unos y otros es la eficiencia en satisfacer las necesidades básicas de la población. La única forma de lograrlo es siendo prósperos. La diferencia entre los países pobres y los países ricos es la actitud. Según este estudio, en los países desarrollados los parámetros de conducta se resumen en las siguientes reglas: 1) La ética como principio básico 2) El orden y la limpieza 3) La integridad (honestidad) 4) La puntualidad 5) La responsabilidad 6) El deseo de superación 7) El respeto a las leyes 8) El respeto por el derecho de los demás 9) Amor al trabajo 10) Esfuerzo por logar la prosperidad. Son diez simples reglas cuya vigencia hace la diferencia entre pobres y ricos.

Venezuela es un país pobre: hay desempleo, falta de vivienda, carencia de educación, seguridad y servicios. Pero Venezuela tiene una hermosa historia libertaria, con unas riquezas naturales extraordinarias. Entonces ¿por qué somos tan pobres? Porque no aprovechamos los valores que en algún momento hemos tenido, esos que hicieron que nuestros bisabuelos, abuelos y padres, levantaran este país, lo construyeran, llenaran de escuelas y universidades y alcanzáramos el nivel de “país en vías de desarrollo” que tuvimos hasta finales del siglo XX.

¿Por que Haití es el país más pobre del continente? Fue el segundo país americano en liberarse del colonialismo, tenía tierras fértiles y oro, ubicación geográfica privilegiada y todas las oportunidades para surgir. Haití fue devorada por la flojera, se dedicaron a devastar las minas y los campos, dilapidaron toda las riquezas producto de ellas y no construyeron nada a futuro. No invirtieron en educación, se entregaron a religiones primitivas, se conformaron con sobrevivir. Sus políticos tampoco siguieron la ruta de la prosperidad para el pueblo, sino sólo para ellos. Las fortunas personales de los dictadores como los Duvalier se incrementaban en la media que el pueblo, inerme, empobrecía. 21 presidentes asesinados, dictaduras atroces y golpes de estado en cadena, exterminaron cualquier posibilidad de desarrollo. Los haitianos se acostumbraron a la pobreza, una pobreza integral de personas que preferían comprar un televisor antes que pagar un año de escolaridad a los hijos, ciudadanos mendigos del gobierno, dependientes de la ayuda externa, entregados a la mendicidad y la ociosidad. 80% de los haitianos viven en pobreza, comiendo de la pesca y la agricultura. El reciente terremoto puso al descubierto un país de casas de bahareque, pero con de televisor, cable y neveras. Un país de cartón, azotado por la peor plaga que pueda tener una nación: un pueblo conforme con su pobreza.

En Venezuela estamos presenciando con terror cómo los antivalores se están apoderando de esta sociedad. “Los venezolanos son buenos”, es el consuelo que pronuncian muchos al ver las conductas aberrantes de hombres y mujeres que irrespetan los derechos ajenos, que se entregan al odio más desenfrenado, a la violencia como única explicación de su ideología. El discurso bélico que tienen once años pronunciando el Presidente de la República y sus acólitos, finalmente está dando el resultado: vemos el odio en quienes invaden las tierras de propietarios que antes eran sus amigos, los protegían, ayudaban y daban trabajo. Vemos la sanguinaria complacencia en la desgracia ajena y la reacción de “¡Bien hecho, te lo mereces por golpista!”. Cada vez hay menos conmoción ante la muerte violenta de miles de venezolanos, víctimas de la negligencia gubernamental en controlar el hampa, de la criminal desidia del poder judicial en dar castigo. La pobreza es razón suficiente para sentirse autorizados por una revolución irresponsable a tomar lo que se quiera, ya sean tierras, un apartamento, una empresa. Nunca antes en Venezuela, ni siquiera en épocas dictatoriales, la ley había sido tan violada. La Constitución sólo sirve para hacer barquitos de papel, mientras los que se proclaman “revolucionarios” se sienten con derechos a robar, atropellar y humillar a quienes no comparten su tolda roja.

La infamia con que se trata a los presos políticos, a los periodistas, a medios de comunicación que como RCTV quieren seguir trabajando en el país con una línea independiente, a los productores y a los ciudadanos, que deben soportar toda clase de arbitrariedades por parte del régimen y sus milicianos, es la mayor muestra del retroceso humano, moral, de valores, que esta experimentando Venezuela. La penetración de sectas que nos son ajenas, el abuso descarado del poder, la corrupción, el rompimiento de todas las reglas de buena conducta, modales, ética, educación; la ofensa continua hacia la academia, el conocimiento, la ciencia y la cultura, hace notorio el acercamiento cada vez más dramático hacia etapas de salvajismo, primitivismo, barbarie, que ya creíamos superadas en el país.

El dinero fácil y mal habido, la carencia de educación y urbanidad produce a estas damas que se bajan de camionetas de 400 millones de bolívares en cholas aloha y portando una cartera Louis Vuitton. Esta revolución donde se privilegia al corrupto por encima del profesional, es la que produce a esos gritones de restaurante, que piden otra botella de 21 años mientras degustan una morcilla con chicharronada. Y lo más grave: esta revolución ignara y carente de valores es la que produce esa especie sub humana de venezolanos que cree que porque llevan una franela roja, tienen derecho a agredir y despojar de sus bienes al restos de los venezolanos.

El caso de la familia de Valentina Quintero, expulsados de su pequeña finca de Caruao porque le dio la gana a un consejo comunal que desconoce títulos legales y por unas autoridades cómplices que no se atreven a contener el salvajismo de sus compañeritos rojos, es el retrato de la revolución. Este salvajismo es que el acabará con la revolución. Porque venezolanos atropellados como los Quintero son cada vez más, el abuso suma cada vez más personas opuestas al régimen. La Venezuela que defiende los valores de la libertad de expresión y de la propiedad, que lucha por la protección de los derechos ciudadanos, que exige el cumplimiento de los servicios básicos, que no quiere que Venezuela sea este país donde impera la ley del más fuerte, este territorio anárquico y sin reglas justas, va siendo mayoría.

Cuando llegue el fin, yo pregunto ¿en cual madriguera se van a esconder de la justicia esta piara de abusadores, invasores y corruptos? ¿Cual país va a acoger a los violadores de derechos humanos? Y lo que más preocupa ¿quien podrá detener la ira de un pueblo atropellado y ofendido tantos años? Será el momento de apelar a los códigos de conducta impuestos por nuestra mayoritaria fe católica, por la educación y la academia, por los valores heredados, para retomar la senda de un país democrática y evitar el camino de la venganza. Sólo justicia y paz deben ser los objetivos. Hay que ir preparando este camino.

charito @movistar.net

3.3.10

El país cambió, pero de ricos


· Elides J. Rojas

Mucho se ha cambiado en 11 años. Tierras y fortunas también brincaron de manos

A l comienzo del fraude revolucionario, mi comandantepresidente logró sacar de sus casillas a los educadores, padres y representantes con sólo mencionar una reforma legal. Años después no solamente hace la modificación legislativa sino que también se cargó los contratos colectivos, reivindicaciones y hasta los concursos para cargos y ascensos. Lo mismo ocurrió con los médicos. La revolución dejó sin trabajo a los galenos criollos y los sustituyó por esclavos cubanos. El jefe del cuartel les aumenta el salario directamente, según colchón, sin debate de condiciones ni de ajustes bajo consenso.

Ya hace bastante tiempo se raspó la institucionalidad de la Fuerza Armada, decapitó la oficialidad y a la que quedó la puso a vender pollos o a tirar gas del bueno. Otros altos militares apenas son útiles para adornar desfiles o jalar mecate. Los cubanos también mandan en estos ámbitos.

Empresarios, industriales y comerciantes acorralados, a punto de quiebra colectiva, sometidos a las fiebres de expropiación y a las calenteras comunistas del señor. Arrodillados ante un Cadivi que administra las poquitas divisas que dejan los afortunados receptores de los regalos y donaciones interesadas. Hasta los llamados empresarios revolucionarios terminaron perseguidos, humillados, huyendo del país o tras las rejas.

Banqueros totalmente en las manos del señor. El que se resbale no solamente pierde. Además irá preso o al exilio. De hecho no tiene ninguna necesidad de nacionalizar la banca. Ya es el dueño. Trabajadores petroleros domados y en el corral del partido. Empresarios petroleros locales ya no hay. Inversionistas extranjeros, y si son del imperio mejor, son bienvenidos. Esos sí se llevan la mejor parte de este extraño comunismo del siglo XXI. A los constructores los sacó del juego. Ahora nadie construye. Si acaso algún centro comercial con capital de los mismos chavistas. Y si no es capital chavista es de algún amigo de la revolución hasta que le sacan el pellejo en cualquier Aló Presidente.

A los gobernadores o alcaldes democráticos les montó un funcionariado chavista encima. Una forma groseramente militar de desconocer la voluntad popular. Al BCV y sus reservas se las tiró en caldo de ñame. Igual que el presupuesto de las universidades. A los tan mentados hermanos soberanía y nacionalismo los enrolló y se los metió en el bolsillo. Todo fue a parar a manos de los hermanos Castro, verdaderos gobernantes del país.

Y, a punta de lengua, sigue desarrollando una profunda guerra de clases y odios artificiales que a la larga será la perdición roja. Y es que los ricos ahora son militares o revolucionarios, pero los pobres son los mismos.

Claro que el país cambió.

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